INGLÉS
El aprendizaje del inglés en la escuela no solo se centra en la adquisición de un nuevo idioma, sino que también fomenta el desarrollo de habilidades comunicativas, cognitivas y culturales esenciales. A través de la enseñanza del inglés, los estudiantes amplían su capacidad para expresar ideas, comprender diferentes perspectivas y conectar con personas de diversas culturas.
Estudiar inglés desde una edad temprana permite a los alumnos adquirir confianza en su habilidad para comunicarse en situaciones cotidianas y académicas. Además, favorece el desarrollo del pensamiento crítico y la creatividad, ya que los estudiantes deben analizar, interpretar y producir contenido en otro idioma. Esta materia se convierte en una herramienta clave para abrir puertas a nuevas oportunidades de aprendizaje y crecimiento personal, al mismo tiempo que los prepara para enfrentarse a un mundo globalizado.